Otro verano en Atos


  Siempre recordaré el verano pasado porque la negociación del ERE descontroló y agudizó la incipiente y controlada diabetes que padecía por entonces. Ahora soy un diabético reconocido con todos los honores y la enfermedad está, de nuevo, bajo control con la insulina artificial.

  También el año pasado se logró un acuerdo de compensación por pérdida de jornada intensiva que sigue vigente y que, por primera vez en muchos años, nos librará de gastar esfuerzos en este asunto. No obstante, en esta estación siempre se plantean cambios horarios excepcionales en algún cliente/proyecto. Este año ha tocado en BBVA; algo que iba a afectar a pocos trabajadores y pocos días se ha convertido en algo que no se sabe cuándo va a terminar y, a pesar de estar de acuerdo en las condiciones del servicio, se ha tardado más de un mes en firmar un acuerdo.

  La política de ventas de la actual dirección, pretendiendo lograr en España márgenes comerciales europeos, nos está llevando a perder clientes en los que llevábamos muchos años. El sector público está haciendo aguas a marchas forzadas. El sector financiero tampoco acaba de repuntar; seguimos perdiendo cuota de negocio. La unidad más perjudicada es SI. Aquí ya no se mantiene en el Bench al trabajador que sale de un cliente, a no ser que haya una alta probabilidad de recolocarlo en un mes, pero esto solo ocurre de manera excepcional, dada la escasez de nuevos contratos.

  Ocurre que pequeñas empresas del sector, con unos costes estructurales mucho menores que Atos, nos están echando del mercado. El mismo trabajador con el mismo salario que no es rentable para Atos sí lo es para estas empresas. Ocurre también que aunque existe una organización global a nivel de Service Line, no se permite la competencia entre países dentro de Atos; o sea, si se consigue un contrato en Francia, este debe ser atendido por franceses, aunque fuera más rentable atenderlo desde España. Se llegó a decir, por la Dirección de España, que seríamos el near shore de Europa y que el negocio no rentable allí vendría aquí, pero la realidad ha dicho que si algo ha salido de Centroeuropa, ha sido para la India, África o Latinoamérica.

  Llevamos un verano ardiente que está “quemando” a muchos trabajadores. Como sabéis, en virtud del acuerdo de la MSCT, la empresa comunica los despidos a la Comisión de Seguimiento. No sé si será por el calor, pero últimamente ocurre que hoy comunican el despido de X trabajadores para dentro de 5 días, pasado mañana lo retrasan 3 días más, a los cinco días anulan el despido y vuelta a empezar. Un desbarajuste total debido a la política de despidos errática y desordenada de la empresa, sin criterio, que obliga a RR.HH a dar marcha atrás. No me explico cómo un asunto tan importante se puede tomar tan a la ligera. Si bien, me alegro por los despidos cancelados.

  A pesar de la insistencia del Gobierno en que se ha acabado la crisis, aquí seguimos en crisis y nuestro sector también. Seguimos adelgazando y así seguirá siendo hasta que no cesen los recortes en los Presupuestos Generales del Estado, pues de ellos depende un buen porcentaje de la facturación de nuestro sector. Donde no hay despidos improcedentes, hay ERE, MSCT, etc.

  Por tanto, sería bueno que se reduzca la estructura organizativa y que nos dejen gestionar nuestro negocio a nuestra manera. Adelgazar sólo la base de la pirámide nos llevará inexorablemente a la caída de la misma. Pido a RR.HH que cesen de una vez los despidos y que, si no puede ser, sea un poco más riguroso y prudente a la hora de planificar y ejecutar los despidos. Pido a la Dirección General que termine ya con el castigo de unos pocos en la MSCT. Pido a los trabajadores que se organicen en los sindicatos para hacer frente al poder absoluto de la empresa y, tal vez, algún día podamos exigir en lugar de pedir.

¡¡¡ FELIZ VERANO PARA TODOS !!!

Enrique Valls Herranz.