Taponadores profesionales


Muchos de nosotros nos hemos encontrado a lo largo de nuestra carrera profesional con determinados personajes que nos han cortado nuestra carrera profesional. Estos personajes, para nuestra desgracia, se cruzan más habitualmente de lo deseado en nuestro camino y suponen un obstáculo insalvable dentro de la empresa. Gracias a ellos será imposible progresar profesionalmente. Pero no solamente para un trabajador, sino para todo el equipo que gobiernan, el cual verá frustradas sus aspiraciones. Normalmente son sujetos con ciertos complejos personales, que ocultan buena parte de sus carencias mediante distintas formas, véase: excesiva elocuencia, agresividad incontrolada y exigencias desmesuradas.

Son auténticos “trepas,” que sin haber demostrado absolutamente nada, presumen de haberse comido todos los marrones del mundo, cuando la realidad es que para quienes les conocemos, no lo han hecho jamás, Y si han llegado hasta el sitio donde están es en base a haber pisado a muchos compañeros, a los que han utilizado para su lucimiento, criticando sus fallos y vendiéndose como salvadores de la empresa.

Para mejorar su  valía profesional necesitan auparse sobre el equipo del que son responsables, puesto que de otra forma no podrían mantenerse en el lugar que ocupan.

Aunque nos critiquen airadamente, no quieren prescindir de nosotros, puesto que les resulta muy fácil pisarnos una y otra vez, mientras que a sus jefes no les llegan estas injusticias, dado que el único conducto de información se establece a través de ellos, por lo que incluso en algunas ocasiones son premiados por sus deleznables actuaciones.

La solución podría ser cambiar de proyecto, pero dentro de AtoS, nos resulta muy difícil pasar a depender de otros responsables, dado que nuestras carreras profesionales han sido ancladas a las de estos oscuros personajes. Al final solo tenemos dos alternativas, marcharnos de la empresa o revelarnos contra ellos. En este segundo caso, nuestro futuro se habrá terminado, sus informes con respecto a nosotros serán pésimos y ningún otro responsable querrá que trabajemos para él.  Es más, este “sacar los píes del tiesto” nos puede suponer el despido de la empresa. Y hasta es posible que incluso cambiando de empresa te los vuelvas a encontrar.

Deseamos que esta triste especie comience a desaparecer de esta empresa y por ende de nuestras vidas.

Que podamos realizar nuestro trabajo de forma honesta, como lo hemos realizado siempre, y como siempre ha sido nuestro deseo.

No queremos trepas profesionales en nuestra empresa. Lo único que hacen es vender su lucimiento personal, utilizando como contrapartida el desencanto de todo un equipo de trabajadores.

Si realizásemos una encuesta sobre los personajes más despreciados en la empresa, todos sabemos que algunos de estos elementos ganarían por goleada.

Esperamos que reflexionen sobre su actitud, y tampoco les vendría mal que lo hiciesen sobre su aptitud.