JORNADA DE VERANO


Nos hastía tener que estar hablando de este asunto después de tantos años y tantas horas dedicadas al mismo, tanto por la empresa como por la RLT. El año pasado la cosa terminó en octubre en la Audiencia Nacional con un acuerdo in extremis y a “toro pasado”. Durante el verano pasado, cuando se firmaba la aplicación de los acuerdos en clientes del año pasado, UGT puso en la mesa de negociación la propuesta de aplicar este año el acuerdo alcanzado en 2012 en la Audiencia Nacional y extenderlo a aquellos clientes que no tuvieran un acuerdo específico sobre este asunto, pero nadie, ni la empresa ni el resto de la RLT, quiso discutir esta propuesta.

El miércoles iremos al SIMA a intentar conseguir un acuerdo que cierre este asunto para 2013. Si no hay acuerdo, habrá que ir, otro año más, a la Audiencia Nacional, y el cierre del asunto se prolongara hasta 2014, si el Espíritu Santo ilumina a la dirección de la empresa, en primer lugar, o al Sr. Juez en último lugar. El departamento de RR.HH. que tanto se queja de no tener tiempo ni personal suficiente para atender sus obligaciones no es capaz de explicar al Comité Directivo que un acuerdo general en este asunto, aunque cueste un poco dinero y rebaje las expectativas económicas de los gestores de proyectos, ahorrará muchos problemas a los propios gestores y a sus trabajadores y redundará en un aumento de la productividad de dichos proyectos.

 Hay un refrán que dice que “más vale un mal acuerdo que un buen juicio”. Pues la dirección de esta empresa no acaba de entender esto que lleva funcionando miles de años. Este es uno de los asuntos que debería quedar resuelto en las negociaciones del Acuerdo Marco. Nosotros lo intentaremos, pero si la empresa no se aviene, la única manera será la denuncia individual de cada trabajador. Si la empresa se encuentra con 200 denuncias por este asunto en junio, entenderá al instante el refrán del que hablamos arriba. Si nos limitamos a cumplir las órdenes de nuestro jefe durante el verano, a poner una sola demanda colectiva en la Audiencia Nacional en noviembre, cuando la empresa ya tiene el problema resuelto y que afecta a pocos trabajadores, no conseguiremos que la empresa cambie de táctica en este asunto.

Modificación de horarios y jornada en verano


La modificación de horarios y jornada en verano supone una modificación sustancial de las condiciones de trabajo, según el artículo 41 del Estatuto de los Trabajadores. Creemos que esto es bastante claro y la empresa, hasta ahora, no lo ha puesto en duda. Sin embargo, su forma de actuar indica que preferiría que este asunto se solventara en los tribunales. Deducimos esto de su actuación en el acto de mediación del SIMA y de la reunión posterior en la que no se ha aclarado nada, salvo que el viernes tendremos otra reunión para tratar únicamente el asunto del Banco Popular. Por tanto, es más que probable que lo veamos en la Audiencia Nacional.

Hasta este año la política de la empresa era negociar con la RLT acuerdos para cada caso, aunque siempre ha habido algunos casos que ni la empresa ni los trabajadores nos ha comunicado y lo han resuelto los Gestores de Proyecto imponiendo sus condiciones. Pero he aquí que este año la empresa decide prorrogar algunos de los acuerdos del año pasado y a otros decide aplicarles una rebaja más o menos sustancial, entre estos últimos está el Banco Popular, que sigue sin solución, otros cuantos que la empresa ha decidido unilateralmente abonarles 35.-€ por hora demás y un Ticket Restaurant de 7,5.-€, y el ICEX que se ha cerrado con un acuerdo, firmado por CC.OO. en solitario, que supone una rebaja del 20% aproximadamente, respecto al año anterior. Al parecer, los trabajadores de Atos en ICEX están de acuerdo con estas condiciones porque conocían una información sobre el proyecto que la empresa negó a la mayoría de la RLT (UGT+CGT), motivo por el que no hemos querido firmar el acuerdo. Hay que añadir que al estar firmado por una minoría de la RLT, es de eficacia limitada y el trabajador que quiera puede pedir a la empresa la no aplicación del acuerdo.

Como en anteriores años no se han cumplido las condiciones que impone el artículo 41 del E.T. para estos cambios y se han pasado por el forro, en los casos que han querido, el Acuerdo Marco.

Los trabajadores de Atos en Banco Popular no han respondido, como cabría esperar, a las llamadas de la RLT; su presencia en las dos concentraciones ha siso irregular, salvo honrosas excepciones. Ya está bien de esperar, se han pasado mes y medio de jornada intensiva y la empresa sigue mareando la perdiz. Esto ocurre porque los trabajadores no han realizado ninguna medida de fuerza, otro gallo cantaría si una mayoría de ellos se hubieran negado a realizar el horario impuesto por la empresa. No obstante, UGT sigue defendiendo la renovación del acuerdo del año anterior, como mínimo, y no pactaremos otra cosa porque creemos que es posible.