El culebrón del verano.


Prolegómenos.

Como todos los años, al llegar la jornada intensiva, se plantearon los casos de clientes que tienen pactado un horario de servicio con Atos que impide a los trabajadores allí destinados tener jornada intensiva desde el 16 de junio al 31 de agosto, como indica el Acuerdo Marco.

La empresa y la RLT llegaron a acuerdos en varios clientes, renovando los del año anterior, pero sin explicarse claramente se negó a renovar el acuerdo del año anterior del Banco Popular. En otros clientes la empresa aplicó una compensación unilateral pagando horas extra y Tickets Restaurant.

Tras varias reuniones de negociación,  el 28 de junio se pone una demanda en la Inspección de Trabajo firmada por el Comité de Madrid y otra por UGT; el 6 de julio se celebró un acto de mediación en el Instituto Laboral de Madrid (organismo de mediación y arbitraje) solicitado por CC.oo. sin contar con el resto de sindicatos, sobre el Banco Popular. No hubo acuerdo en este acto.

El 18 de julio se celebró otro acto de mediación en el SIMA (servicio interconfederal de mediación y arbitraje) a instancias de CGT, sobre todos los clientes en los que se perdía la jornada intensiva y no había acuerdo. En este acto se llega al acuerdo siguiente:

Abrir una negociación en el seno de la empresa, al objeto de dar solución al conflicto planteado. La fecha de la primera reunión se fija para el 27 de julio a las 13:00 en la sede de la empresa.

No obstante, en el caso de que no se alcanzase un acuerdo, las partes entienden cumplido el trámite de mediación previo a la vía judicial.

Al final de este acto los representantes hablamos con los abogados para que se presentara en la Audiencia Nacional una demanda conjunta por conflicto colectivo en caso de que fuera necesario.

El 20 de julio se celebró reunión con la Inspectora de Trabajo en la que se acordó esperar al resultado de la negociación que se había de celebrar y comunicarle el resultado de la negociación.

El 30 de julio se celebra una reunión con el Director de Personal en la que se logra el compromiso de renovar el acuerdo del año anterior para el Banco Popular y se firma un acta de la reunión por toda la RLT. No se acuerda nada para el resto de los clientes que forman parte de la demanda.

Durante el mes de agosto se intenta firmar lo acordado con la empresa el 30 de julio, pero resultan infructuosos los intentos, en parte debido a las vacaciones y a los movimientos en la cúpula del departamento de Personal. A final de agosto se habla con la Inspección de Trabajo y ésta dice que si estamos seguros de no llegar a ningún acuerdo con la empresa ella cierra el asunto con un acta de infracción. Así lo hace y en septiembre recibimos el acta de la Inspección de Trabajo.

Acción judicial.

El 5 de julio CC.oo. había puesto la demanda por el caso del Banco Popular en el Juzgado de lo Social de Madrid, aunque nosotros nos enteramos en septiembre cuando nos llega la citación para el juicio. A finales de julio CGT y UGT presentan la demanda en la Audiencia Nacional ya que la empresa ha manifestado que hay trabajadores afectados fuera de la Comunidad de Madrid en alguno de los clientes. Sorprendentemente CC.oo. no se suma a la demanda porque, como hemos dicho, ya había planteado su demanda por el Banco Popular y el resto de clientes no le importaba en absoluto.

Las cosas de la vida hacen que la AN funcione más rápido que el juzgado Social de Madrid y nos citan el 18 de septiembre a las 9:15 para el Acto de Conciliación y a las 10:00 para juicio, si no se concilia. Mientras que el juicio en el juzgado de Madrid será para el mes que viene.

La empresa pide a CGT y UGT llegar a un acuerdo antes del juicio y se celebran reuniones, a las que es invitada CC.oo, durante el viernes 14 y el lunes 17 de septiembre sin llegar a un acuerdo. El martes en la AN los abogados nos dicen que el juicio se ganaría seguramente pero que sería una sentencia declarativa que únicamente reconocería el incumplimiento del Acuerdo Marco, sin incluir ninguna compensación y que, consecuentemente, después cada trabajador debería reclamar a la empresa individualmente su compensación; por lo cual nos recomiendan llegar a un acuerdo.

Dado que los trabajadores ya habían perdido la jornada intensiva, lo que quieren es cobrar la compensación cuanto antes y esto es lo que se logra de esta manera. Si no lo hacemos así, la empresa no habría dado ni un duro, salvo reclamaciones individuales.

Conclusión.

Los trabajadores cobrarán lo que les corresponda en octubre, pero ¿qué ocurre ahora con el juicio pendiente de CC.oo.? Pues que se lo hemos pisado y tendrá que retirar la demanda si no quiere quedar en ridículo delante de toda la curia judicial. De ahí la reacción iracunda, pataleta de niño malcriado. Yen cuanto al “honor” y la “dignidad” de CC.oo. es mejor no hablar, sólo constatar que prefieren que los trabajadores no cobren antes que quedar en ridículo y es que, compañeros, como reza un dicho manchego “cuando el tonto coge la linde, la linde se acaba, pero el tonto sigue”.