El ERE se fue buscando el sol….


Al fin la empresa ha escuchado los consejos de una parte de la RLT sobre la conveniencia de retirar el DC. Nos alegramos de la medida, pero no nos vamos tranquilos de vacaciones. La empresa tenía un dinero para ejecutar el DC y suponemos que empezará a gastárselo ya mismo y hasta donde le alcance.

 Sin embargo, estos despidos se harán como se venían haciendo hasta mayo, es decir, despidos disciplinarios, reconocidos improcedentes en el acto de conciliación y dando, como mínimo, la indemnización legal correspondiente. Cada trabajador tomará sus decisiones con arreglo a sus intereses y nadie tomará decisiones sobre nadie, salvo la empresa que sigue teniendo los mismos derechos que tenía antes del DC.

 Se ha hablado mucho en los foros sobre el derecho de los sindicatos a decidir por los trabajadores, o del derecho a decidir de los trabajadores, en este u otros asuntos laborales. Queremos decir que no son los sindicatos los que deciden, que son los representantes de los trabajadores en la empresa, cuando los hay, con arreglo a la ley (artículos 41 y 51 del E.T.). La RLT, bien sea a través de Comité en asuntos locales, bien sea a través de secciones sindicales de empresa en asuntos nacionales, tiene derecho a decidir en nombre de sus representados, aunque puede delegar su derecho a una asamblea o referéndum de los trabajadores afectados por las medidas que se vayan a tomar.

 En el caso que nos ocupa no hemos creído necesaria esa consulta porque desde el principio vimos un tufo discriminatorio con el colectivo de trabajadores en reducción de jornada y porque la última oferta de la empresa nos pareció insuficiente. La primera razón suponía que un DC con acuerdo podía ser tumbado por una demanda individual o colectiva por discriminación. Por otra parte, no nos parecía conveniente que una mayoría simple condenara a otros muchos al despido, perdiendo parte de su indemnización. Ya sabemos que en todo esto hay razones para hacer lo uno y lo otro y que ambos casos admiten críticas justas por parte de los que se sienten perjudicados. Creemos que la solución final ha sido la mejor que podía ser para todos, si bien ésta sólo dependía de la empresa y hemos corrido un riesgo.

 En fin, UGT ha ejercido su derecho de representación otorgado en las elecciones de cada centro de trabajo y admite las críticas que tengáis a bien emitir sobre la decisión tomada. También queremos deciros que la empresa ha tomado su decisión por miedo a la inseguridad judicial, no por miedo a las movilizaciones de los trabajadores. Os pedimos que reflexionéis sobre vuestra actitud de insolidaridad, casi general, hacia los compañeros afectados por el DC y hacia vuestros representantes. Creemos firmemente que la única manera de parar lo que va a venir es la organización de la mayoría de los trabajadores en las secciones sindicales que hay en la empresa. No es de recibo que se exija a los representantes esfuerzos que casi ningún trabajador está dispuesto a hacer. Para que un sindicato convoque una medida fuerte de presión debe tener muy claro que con ella puede ganar a la empresa, para ello es necesario saber que va a tener un fuerte apoyo de los trabajadores y esto sólo es posible si tiene un alto número de afiliados en la empresa. Esto último no sucede en Atos Spain, por tanto aquí nunca habrá convocatorias de movilización de mucho porte. Así pues, si la mayoría de los trabajadores permanece en la indiferencia frente a los sindicatos que les representan, no se podrá parar a la empresa en su voracidad contra los trabajadores. No basta con votar el día de las elecciones, hay que implicarse y solidarizarse.

 ¡¡¡¡ FELICES VACACIONES PARA TODOS!!!!