Marginación de los trabajadores del BENCH


Después de las últimas elecciones sindicales, la Dirección de la Empresa convocó a la RLT a una reunión, de la que ya os hicimos un resumen en el número de Enero de La Pecera. Uno de los asuntos que comentó nuestro CEO, Patrick Adiba, fue que se iba a limitar la contratación y que se daría prioridad a poner a trabajar a los compañeros que están asignados a los distintos BENCH. Esto, nos dijimos, es lógico y sensato. Lo absurdo es lo que ha estado pasando en esta empresa, en la que teníamos compañeros sin proyecto e imputando al BENCH y por otro lado se contrata gente nueva con perfiles idénticos a estos compañeros que están sin proyecto.

Pero qué pena comprobar nuevamente, que esto son solo buenos propósitos y bonitas palabras. Al parecer, esta idea no se le ha transmitido a los encargados de personal de las unidades. Un claro ejemplo de esto ha sucedido en la división HTTS, que para cubrir uno de sus puestos en un centro de servicios ha preferido contratar a una persona con contrato de obra y servicio y remplazar a otra que había sido asignada desde el BENCH.

Tener a un trabajador desasignado y contratar fuera a otro para hacer una tarea que podría realizar el trabajador desasignado es ruinoso para cualquier empresa, por tanto pedimos explicaciones de por qué se sigue actuando así, en contra de la opinión de la Dirección General.

Gestión de los trabajadores


Volvemos a insistir sobre una situación clásica que se repite continuamente en nuestra empresa y no se resuelve nunca.

Los proyectos y servicios que se prestan a los clientes se gestionan correctamente, los trabajadores desempeñan su trabajo correctamente en el proyecto, pero a la hora de negociar con el cliente la renovación del proyecto o servicio, resulta que hay reducción de trabajadores.

El trabajador que sale, siempre es el culpable. Es aparcado, independientemente de que durante décadas haya desempeñado satisfactoriamente su trabajo. Sin embargo, el responsable de negociar la renovación de los trabajadores, ¿qué consecuencias tiene?. Este no será aparcado, ni sancionado, ni tendrá problemas de continuidad. Será el trabajador, que tras 25 años en la empresa, irá a la calle, debido a una mala negociación del responsable.

Es un problema crónico que debe ser solucionado. Un trabajador tras 20 ó 25 años en un cliente, debe ser tratado con dignidad y no puede ser tratado como un novato, ignorado y en pocos días despedido.